miércoles, 22 de febrero de 2017

Rusia la vuelve a “armar”

Se reavivan las tensiones entre Rusia y Estados Unidos

Rusia ha desplegado en secreto un nuevo misil de crucero SSC-8 perteneciente a un programa de misiles de medio alcance que podrían llegar a alcanzar entre 1.000 y 3.000 km. Esta acción, según Estados Unidos, viola el Tratado sobre el Control de Armas que firmaron las dos potencias hace tres décadas. ¿Este suceso podría significar el comienzo de una nueva Guerra Fría?

El Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) firmado por ambos países, prohíbe el desarrollo de misiles nucleares de corto y mediano alcance, capaces de volar entre 480 y 5470 km. Según fuentes de la inteligencia de EEUU, el programa armamentístico ruso está formado por misiles con un alcance de hasta 3.000 km, los cuales se llevan probando desde hace al menos tres años y ahora ya están en fase operativa.

Las advertencias ante este tipo de conductas llegaron en el año 2014 cuando EEUU mandó este mensaje a Rusia: “La Federación Rusa ha incumplido las obligaciones que le incumben en virtud del Tratado INF de no poseer, producir ni probar en vuelo un misil de crucero de 500 km a 5.500 km, o poseer o producir lanzadores de tales misiles”. El programa de misiles ruso fue y es una gran preocupación para el Pentágono, ya que tras el mensaje por parte de EEUU, Moscú continuó con el desarrollo de misiles y en la actualidad, cuenta con dos escuadrones de dicho armamento.

Esta vuelta a la tensión, décadas después de la Segunda Guerra Mundial y la Crisis de los Misiles, podría suponer un peligro para la seguridad, no sólo estadounidense, sino europea y asiática, ya que parte de los misiles se encuentran en el polígono militar Kapustin Yar, desde donde podrían ser alcanzados los países miembros de la OTAN.

Tan sólo un mes después de que Trump obtuviera la presidencia, la relación entre ambos países se está viendo ensombrecida. La respuesta de EEUU a esta posible ofensiva rusa definirá la magnitud del problema y todas sus posibles consecuencias, que serán decisivas tanto para ambos países como para el resto del mundo.