Una
Europa que ha dejado atrás aquellos terrores llamados sobrehumanos, y ha pasado
página hacia un futuro de democracia y libertad, vuelve a probar la salada
fragancia de la ultraderecha. Pero, ¿por qué triunfa de nuevo un concepto de
hacer política como la derecha radicalizada? ¿Quién ha desencadenado esta
imparable aceptación?
Algo
ha cambiado en la época reciente. Austria, Hungría, Alemania, Grecia e incluso
Francia son solo algunos de los muchos países en los que empieza a triunfar un
concepto de hacer política, que no es especialmente nuevo: la ultraderecha. Un
movimiento, que se basa en conceptos como el nacionalismo, la meritocracia, el
conservadurismo o la xenofobia, pero sin pasar por alto los derechos y
libertades de sus ciudadanos.
El
“nuevo” look del la ultraderecha, el
despotismo ilustrado del siglo XXI, escandalizaban hace unos pocos años a los
órganos europeos con discursos como el de Joerg Haider, líder del Partido de la
Libertad en Austria, en el que jaleaba a las Waffen-SS de Hitler. Sin embargo, ahora la permisividad es la nueva
tónica que adoptan los mandamases de la UE, quizá deben hacer oídos sordos por
si se les escapa otro país, igual que ocurrió con la fantástica gestión del
“Brexit” en Reino Unido.
El
arte de la política, “el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que
se les sirve a ellos”. Sí, de esta manera lo definía Lois Dumur, y de esta
forma lo aplica la mencionada comunidad geopolítica con la toma de decisiones.
La crisis económica de los últimos años, la “maravillosa” política de
inmigración y un rechazo creciente a nuestra querida UE, que tanto hace por el
bien de los residentes en ella, han provocado que los políticos que critican
todos estos puntos surjan como los salvadores que nos harán nadar entre
billetes.
Recientemente,
Bruselas ha reconocido su pésima gestión durante los años de crisis económica.
¡Qué humildes y considerados son estos mandatarios! A ver si se estiran un poco
más y devuelven también los puestos de trabajo perdidos durante ese periodo. Y,
¿qué hay de las políticas de inmigración que están obligando a llevar a cabo?
En estos últimos años, la llegada masiva de inmigrantes a los diferentes países
del entorno europeo ha hecho que aumente el rechazo a estas personas. La
xenofobia, un concepto que raya la ranciedad y está en crecimiento exponencial.
Un
malestar iniciado por “una Unión Europea de fracaso económico, del desempleo
masivo y de bajo crecimiento”. Todo ello
sumado a los principios básicos de los partidos de extrema derecha, como el del
autor de la frase Nigel Farage, líder del Partido de la Independencia del Reino
Unido, crean un cóctel político preparado con mucho cariño por Herman Van
Rompuy (Presidente del Consejo Europeo) para poner en bandeja a Marine Le Pen (Francia),
Geert Wilders (Holanda), Matteo Salvini (Italia), Frauke Petry (Alemania) o
Viktor Orban (Hungría) sus posibles respectivas victorias. Gracias, Unión
Europea, si algún día me veo en la obligación de gestionar alguna crisis sé a
quién no debo acudir.